El cerquero «Playa de Covas», de Ribeira, pescando sardina en el canal de acceso de la ría de Arousa.

Sardina: De colapso a modelo europeo en gestión sostenible

La sardina juega un papel crucial en la flota pesquera de varias regiones de España. Si este recurso tan valioso se ve comprometido, las repercusiones para la industria podrían ser devastadoras. Esto fue exactamente lo que sucedió en 2018, cuando las recomendaciones del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) sugirieron cerrar la pesquería para salvaguardar la especie. En ese momento, la biomasa de sardinas estaba en picada, con una caída de más del 70% entre 2007 y 2015. Pero, ¿qué hicieron España y Portugal frente a este desafío? Decidieron ignorar ese consejo y, en su lugar, implementaron un plan de gestión plurianual que no solo protegió a la sardina, sino que también demostró ser un modelo de sostenibilidad.

El Éxito de la Recuperación de la Sardina

Un nuevo estudio de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo (PECH) destaca este éxito, titulado ‘Cooperación transfronteriza en la gestión pesquera: buenas prácticas en las aguas occidentales’. Elaborado por un equipo de investigadores del Instituto de Investigacións Mariñas (IIM-CSIC), el informe subraya que la sardina es un recurso estratégico para ambos países. Este milagro de recuperación se logró gracias a la colaboración entre España y Portugal, que se intensificó a partir de 2018 en medio de la crisis.

Medidas Implementadas para la Sostenibilidad

La implementación de un plan de gestión fue fundamental. Este incluyó:

  • Un límite de pesca de seis meses.
  • Cierres de áreas específicas para proteger a los juveniles.
  • Topes diarios en las capturas.
  • Control de la flota autorizada para pescar.
  • Además, los centros de investigación de ambos países comenzaron a colaborar bajo el proyecto ‘Iberas’, que busca estimar la población de sardinas jóvenes, continuando el trabajo conjunto que comenzó en 1988.

    La Certificación de Pesca Sostenible

    Otro avance significativo ha sido la creación de un Total Admisible de Capturas (TAC) conjunto, que se distribuyó en un 66,5% para Portugal y un 33,5% para España. Como resultado, la biomasa ha mejorado significativamente. De hecho, en 2021, ambos países presentaron un nuevo plan de gestión que permitió pescar 51.738 toneladas, un incremento del 20% respecto al año anterior.

    En 2025, los barcos de ambos países alcanzaron la certificación Marine Stewardship Council (MSC) para la sardina ibérica, un reconocimiento que pone de relieve la pesca sostenible y que tendrá validez hasta 2030. Es importante notar que esta es la primera vez que flotas de ambos países logran una certificación conjunta, lo que representa un verdadero hito en la colaboración transfronteriza.

    Impacto en la Industria Pesquera

    En total, 317 buques operan bajo esta certificación: 132 de Portugal y 185 de España, pertenecientes a diversas organizaciones de productores pesqueros. Este logro es el resultado de una década de esfuerzos de colaboración, abarcando desde pescadores hasta transformadores y minoristas.

    El informe también señala que la cooperación transfronteriza es esencial para una gestión pesquera eficaz. Dado que muchos recursos pesqueros son migratorios o se distribuyen entre diferentes jurisdicciones, es crucial evitar medidas unilaterales que podrían comprometer la conservación de estos recursos y generar tensiones entre flotas y Estados costeros.

    Por lo tanto, el caso de la sardina no solo refleja un esfuerzo exitoso de recuperación, sino que también establece un modelo a seguir para la gestión sostenible de recursos pesqueros compartidos.


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