Energías renovables en Cuba

Cuba impulsa incentivos fiscales para energías renovables en crisis eléctrica

La actual crisis energética en Cuba está planteando un desafío sin igual para su población. Con apagones constantes que afectan a más del 60% de los cubanos, el gobierno ha decidido tomar cartas en el asunto. Las recientes resoluciones publicadas en la Gaceta Oficial tienen como objetivo fundamental aliviar la carga económica de quienes se decantan por las energías renovables. Pero, ¿qué significa esto realmente para ti y para el futuro energético de la isla? En este artículo, exploraremos las nuevas medidas fiscales implementadas y cómo estas pueden impactar tanto a particulares como a empresas.

Exenciones fiscales para equipos de energía renovable

La Resolución 180/2026, que reemplaza a una normativa anterior, ha establecido la exención del Impuesto Aduanero para quienes decidan importar sistemas solares fotovoltaicos y sus componentes. Esta medida incluye una lista de hasta 60 categorías arancelarias, que no solo contempla paneles solares, sino también elementos como tornillos, arandelas y transformadores.

Además, se incluyen dispositivos como calentadores solares, pequeñas turbinas eólicas, y sistemas para procesar biomasa. La exención se mantendrá vigente hasta finales de 2027, y será aplicable tanto a equipos terminados como a las materias primas necesarias para su fabricación. Esto significa que no solo se beneficiarán los productos finales, sino también los componentes esenciales para su instalación.

Incentivos para el autoconsumo y la responsabilidad social

Además de facilitar la importación, la nueva legislación introduce deducciones fiscales en el Impuesto sobre Utilidades y sobre Ingresos Personales para aquellos que inviertan en energías renovables en centros de atención a la comunidad. Esto incluye lugares como policlínicos y hogares maternos, donde la necesidad de energía es crucial.

Por si fuera poco, se exime del Impuesto sobre Ventas durante un año a la comercialización de estas tecnologías. Sin embargo, hay un límite: el margen comercial no podrá exceder el 25% de los costos de operación. Esto busca garantizar que los precios sean accesibles y que realmente beneficien al consumidor final.

Ampliación de la venta de energía a la red

En un movimiento que podría cambiar las reglas del juego, la Resolución 179/2026 amplía la posibilidad de comercializar energía dentro del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). Anteriormente, solo la energía solar fotovoltaica tenía un tratamiento preferencial, pero ahora también se permitirá la venta de energía generada a partir de biomasa y eólica.

Esto no solo diversifica las fuentes de generación, sino que también busca atraer inversiones tanto de pequeñas y medianas empresas como de emprendedores individuales. En esencia, cualquier ciudadano con capacidad de generar energía podrá inyectar sus excedentes a la red, contribuyendo a paliar la crisis energética que enfrenta el país.

El contexto de la crisis energética actual

Estas reformas llegan en un momento crítico. La Unión Eléctrica ha advertido que los apagones podrían dejar a hasta el 69% de la población sin servicio en horas pico. La capacidad de generación actual apenas alcanza los 1,050 megavatios, frente a una demanda estimada de 3,300 megavatios. Esto obliga a desconectar más de 2,200 megavatios para evitar un colapso total.

Con una media de solo dos o tres horas de electricidad al día, la situación es desesperante. En 2026, ya hemos presenciado varios apagones generales, y el mes de julio marcó un récord histórico con déficits superiores a los 2,000 MW. La meta oficial es que las energías renovables representen el 24% de la generación total para 2030, aunque la infraestructura actual presenta un estado de deterioro alarmante.

El gobierno cubano ha introducido una serie de incentivos fiscales para tratar de revertir esta crisis energética. Sin embargo, la magnitud del déficit y el envejecimiento de las plantas de energía, muchas de las cuales fueron construidas en las décadas de 1960 y 1970, representan un desafío considerable. Aunque la exención de aranceles y los nuevos mecanismos para la venta de energía son pasos significativos, los apagones masivos y la falta de combustible continúan impulsando a los ciudadanos a buscar soluciones individuales, como paneles solares y baterías, para ganar independencia del sistema actual.


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