esta es la bacteria zoonótica que pudo acabar con la vida de Pericles

Bacteria zoonótica que amenazó la vida de Pericles

La plaga que asoló Atenas en el 430 a.C. es un capítulo sombrío pero fascinante de la historia. ¿Te has preguntado alguna vez qué causó esta devastadora epidemia que cobró la vida de un cuarto de la población? A lo largo de los siglos, diversas teorías han surgido, pero un reciente estudio de investigadores de la Universidad Aristóteles de Tesalónica ha aportado una nueva perspectiva. En este artículo, exploraremos las revelaciones de este estudio, así como el impacto que tuvo la plaga en la antigua Atenas, a partir del relato de Tucídides, quien se convirtió en el primer epidemiólogo conocido al documentar esta catástrofe.

El testimonio de Tucídides: el primer epidemiólogo

Tucídides no solo fue un historiador, sino también un observador agudo de la condición humana. Al sobrevivir a la plaga, dejó un registro detallado de los síntomas que experimentó la población. Entre ellos, se destacan:

  • Fiebre alta y ardiente.
  • Delirios y confusión mental.
  • Diarreas severas y vómitos.
  • Úlceras en la piel y pústulas.
  • Este relato no solo documenta la tragedia, sino que también proporciona pistas valiosas para los investigadores modernos. Un aspecto intrigante es que muchos animales, incluidos perros y aves, murieron durante la epidemia. Esto sugiere que el patógeno no era exclusivo de los humanos, lo que ayuda a descartar enfermedades que solo afectan a las personas.

    Investigaciones en el cementerio de Kerameikos

    En el corazón de Atenas, el cementerio de Kerameikos se convirtió en un laboratorio al aire libre para los arqueólogos. Allí, encontraron una fosa común con los restos de alrededor de 150 individuos, lo que ofrece una ventana a la magnitud de la tragedia. ¿Por qué es relevante? Porque la datación de estas tumbas coincide con el periodo de la epidemia.

    El análisis molecular de los esqueletos reveló la presencia de Salmonella enterica, un hallazgo que podría explicar el brote. Curiosamente, otros patógenos propuestos, como el ántrax o la fiebre tifoidea, no fueron detectados, lo que hace que la investigación sea aún más convincente. Sin embargo, aún queda por determinar el serotipo específico de la bacteria, lo que podría requerir tecnologías avanzadas de secuenciación.

    Por qué Salmonella es la principal sospechosa

    Los investigadores aplicaron un enfoque sistemático para identificar el patógeno responsable. En primer lugar, consideraron la capacidad zoonótica, es decir, si la bacteria podía causar enfermedades en otros mamíferos y aves. Luego, evaluaron si el cuadro clínico descrito por Tucídides coincidía con los síntomas que produce este patógeno. Finalmente, revisaron los datos genéticos obtenidos.

    La Salmonella enterica no tifoidea es la única que cumple con todos estos criterios. Esta bacteria puede propagarse a través de alimentos contaminados y, en condiciones de hacinamiento y desnutrición, puede causar infecciones sistémicas devastadoras. En otras palabras, las condiciones en Atenas durante la plaga eran un caldo de cultivo ideal para su propagación.

    Lecciones del pasado para el presente

    Es interesante ver cómo el relato de Tucídides resuena con los conocimientos actuales sobre enfermedades. Los síntomas que describió, como la fiebre súbita y la diarrea severa, son similares a los que presenta la salmonelosis invasiva. Esta enfermedad, aunque menos conocida, sigue afectando a miles de personas cada año, especialmente en regiones con condiciones sanitarias deficientes.

    La historia de la plaga de Atenas no solo es un recordatorio de cómo las enfermedades pueden devastar a una sociedad, sino que también nos invita a reflexionar sobre la importancia de la salud pública y la investigación médica. ¿Qué lecciones podemos aprender para evitar que la historia se repita?


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