¿Te has preguntado alguna vez cómo el deporte se ha transformado en un fenómeno social que va más allá de la competencia profesional? Hoy en día, millones de personas se dedican a actividades como correr, nadar o andar en bicicleta y, con ello, surge la necesidad de cuidar su salud y prevenir lesiones. Este aspecto fue el protagonista de un evento reciente en la Clínica CEMTRO de Madrid, donde se discutió el papel del agua mineromedicinal en la recuperación deportiva. A continuación, exploraremos cómo esta jornada reunió a expertos en medicina deportiva y figuras prominentes del periodismo para abordar temas cruciales sobre la salud y el deporte.
La nueva visión del deportista: todos somos parte
Una de las reflexiones más destacadas de la jornada fue que la definición de «deportista» debe ampliarse. Antes, la medicina deportiva estaba enfocada casi exclusivamente en atletas de élite. Ahora, es importante considerar también a quienes practican deportes a nivel amateur. Esto incluye a cualquier persona que busque recuperarse de una lesión o mantenerse activa. La doctora Isabel Guillén de Clínica CEMTRO enfatizó que la hidroterapia puede adaptarse a diferentes perfiles, permitiendo que tanto un joven atleta como una persona mayor se beneficien de los ejercicios acuáticos con cargas adaptadas a sus capacidades.
Medicina deportiva: reconstruyendo su relevancia
Durante el evento, se puso de manifiesto que la medicina deportiva ha perdido protagonismo a pesar del aumento en la práctica de deportes. Lo que se busca ahora es cambiar de un enfoque reactivo, que solo atiende lesiones, a uno proactivo que incluya prevención, recuperación y seguimiento. El doctor Pedro Guillén defendió la importancia de incorporar el agua en este proceso, ya que permite modificar la carga que soportan las extremidades durante el ejercicio, facilitando así una recuperación más efectiva.
Hidroterapia: una herramienta para todos
La versatilidad del agua también se destacó como un recurso valioso para personas con discapacidad. El doctor Tomás Fernández Jaén, un experto en medicina deportiva que ha trabajado en varios Juegos Paralímpicos, abordó cómo la hidroterapia puede ser utilizada tanto en el alto rendimiento como en la rehabilitación de personas con limitaciones. Si el objetivo es mantener movilidad y fuerza, el agua permite realizar actividades que quizás no sean viables en un entorno convencional.
Una tradición milenaria adaptada a la modernidad
El uso de agua para la recuperación no es algo nuevo. Desde la Antigüedad, se ha utilizado para fines terapéuticos, como se evidenció en las prácticas de Galeno y los gladiadores romanos. Hoy, sin embargo, contamos con la capacidad de estudiar y medir las propiedades del agua para integrarlas en un modelo contemporáneo de recuperación que combine medicina, fisioterapia y deporte.
Archena: un paso hacia el futuro del turismo de salud
La jornada en Madrid fue solo el comienzo de un proyecto más amplio que culminará en Archena el próximo mes. Allí, se celebrará la XIX Asamblea Nacional de Villas Termales de la FEMP y el Foro de Turismo de Salud y Recuperación Deportiva. La alcaldesa Patricia Fernández planteó la ambiciosa idea de transformar el balneario en un espacio que no solo ofrezca bienestar, sino que también esté vinculado a la ciencia y el deporte.
El agua como complemento, no un sustituto
Finalmente, la principal conclusión fue que el agua mineromedicinal no debe ser vista como una solución única, sino como una herramienta que se adapta a las necesidades individuales de cada deportista o paciente. Ya sea que estés volviendo de una lesión, seas un atleta profesional o un aficionado, el medio acuático puede ser un aliado en tu proceso de recuperación. El debate que comenzó en CEMTRO seguirá en Archena, donde se busca fomentar un enfoque holístico que integre agua, medicina y deporte en una vida activa y saludable.
