Telegram dominio .gram

Telegram conquista la web con su nuevo dominio .gram

Telegram está en una emocionante fase de expansión, y su fundador, Pavel Durov, ha dado un paso importante. El 18 de agosto, anunció que la plataforma ha solicitado oficialmente a la ICANN la creación de un nuevo dominio de nivel superior: .gram. Si esta propuesta avanza, más de mil millones de usuarios podrán transformar sus nombres de usuario en direcciones web personalizadas, como tunombre.gram. Además, la idea es que puedan crear sitios web interactivos sin necesidad de saber programar. Pero, ¿qué significa esto realmente para los usuarios?

En este artículo, exploraremos cómo esta solicitud podría cambiar la forma en que interactúas con la plataforma, así como las implicaciones de tener un dominio propio. Hablaremos sobre la historia detrás de esta decisión, el proceso ante la ICANN, y lo que los usuarios podrían esperar en el futuro.

La búsqueda de autonomía digital

La decisión de Telegram de solicitar su propio dominio no es algo que haya surgido de la nada. De hecho, el 13 de julio, la plataforma enfrentó un revés significativo cuando los enlaces t.me estuvieron fuera de servicio durante casi 19 horas. Este problema ocurrió debido a un código de suspensión aplicado por una entidad externa que gestiona el dominio .me, lo que evidenció la vulnerabilidad frente a terceros. Este incidente probablemente impulsó la necesidad de un mayor control sobre su infraestructura.

Además, Telegram ha estado lidiando con presiones externas, como investigaciones por parte de gobiernos. Por ejemplo, la investigación de Francia tras la detención de Durov en 2024 y una orden de búsqueda internacional emitida por Rusia. Al establecer su propio dominio, la compañía podría minimizar su exposición a decisiones externas y gestionar cualquier bloqueo o suspensión directamente.

El proceso ante la ICANN: un camino complicado

La solicitud de Telegram se enmarca dentro del programa de nuevos dominios genéricos de nivel superior (gTLD) que se desarrollará hasta 2026. La ventana para presentar solicitudes se cerró el 12 de agosto, y la empresa ha actuado a tiempo. Ahora, la ICANN deberá evaluar la petición, lo que implica revisiones técnicas y financieras, así como un periodo de impugnaciones en el que gobiernos y titulares de marcas podrán presentar sus objeciones.

Una vez que se haga pública la lista de solicitantes, se abrirá un plazo de más de cien días para presentar impugnaciones. Si todo marcha bien, la delegación inicial podría ocurrir en un periodo de 12 a 18 meses. En otras palabras, no se espera que este dominio esté activo antes de finales de 2027 o principios de 2028.

Uno de los aspectos más intrigantes es la promesa de que los usuarios podrán crear sitios web con un solo prompt. Sin embargo, Durov no ha proporcionado detalles sobre cómo funcionará esta función ni si habrá costos asociados.

El significado de .gram: un legado cripto

El nombre .gram tiene un significado especial. Originalmente, «Gram» era el nombre del token que Telegram intentó lanzar en 2017 para financiar su red blockchain. Aunque el proyecto se detuvo en 2020 tras una demanda de la SEC, la comunidad continuó su desarrollo bajo el nombre de Toncoin. En junio de 2026, tras una votación, se recuperó el nombre Gram. Así que este dominio parece rendir homenaje a esa historia y podría integrarse con la cartera cripto que Durov anunció recientemente.

Es importante señalar que ya existe un proyecto de dominios .gram dentro del ecosistema TON, gestionado de manera independiente. Esto podría generar confusión entre los usuarios, pero Durov tiene la ambición de que su dominio sea un nivel superior tradicional, supervisado por la ICANN, y no un sistema basado en blockchain.

Las posibilidades para los usuarios con .gram

Si la solicitud se aprueba, los usuarios de Telegram podrían tener direcciones web únicas que representen sus nombres de usuario, como por ejemplo, alice.gram. Estas direcciones servirían para alojar sitios interactivos que podrían integrarse con las mini apps de la plataforma. La idea es que cualquier persona pueda tener su propio espacio en internet, incluso sin conocimientos técnicos, gracias a la inteligencia artificial.

Imagina a un creador de contenido que puede monetizar su presencia en Telegram al crear una página con vídeos, un botón de donación y un chat directo con sus seguidores. Pero, ¿qué pasará con los costos? ¿Serán gratuitos o habrá tarifas? ¿Cómo se gestionarán las disputas de contenido y las marcas registradas? La ICANN exige que se establezcan mecanismos para resolver disputas, y Telegram deberá demostrar que puede manejar un registro de dominios de manera segura y efectiva.

Mientras tanto, los usuarios deberán tener paciencia. El proceso es largo y no hay garantía de éxito. Pero una cosa es cierta: Telegram no quiere limitarse a ser solo una app de mensajería. Con este movimiento, busca consolidarse como una plataforma integral donde la identidad digital, la comunicación y la creación de contenido se entrelacen. Aunque aún no hay fechas claras, la simple solicitud ya ha despertado el interés de la comunidad tecnológica y de los inversores.


Publicado

en

por

Etiquetas: